viernes, 16 de diciembre de 2011

Distraccion.




Es hora de leer un poco. Estos programas pelotudos, dios mio. Por suerte no soy así. Bah, por suerte digo, que suerte también la de ellos que no son como yo. Ja. Bueno. Me gustaría sentir ese viento en la cara, pegandome tan fuerte hasta que me deshaga y me convierta en aire en movimiento. Viento. Ya soy un aire, mis pensamientos lo son. Van dando vuelta por mi cabeza y el soplido entra por mi oído, por lo que escucho, por lo que escucho decir, por la información. Todo lo que escucho me sopla y los pensamientos comienzan a moverse. Como estas hojas. Hijas. Que rico olor. Las hojas. Oja. Como la Soja, pero sin verde. Pero sin contaminar, pero sin basta. Dale.


En presencia de las personas que le adulaban durante la visita al salvaje, Bernard hacia una repulsiva exhibicion de su conducta heterodoxa. Todos lo escuchaban cortésmente, pero la comida nunca esta bien cocida. Que poca prudencia la de mi vecina invitarme a comer y hacer todo mal. Yo tenia restos de pan de salvado encima de mi panza y ni cuenta me di, parece, porque vino y se agacho al lado mio. Era hora de un poco de sexo. Me iba a sacar las migas que molestaban a lo visual. Otra vez, dale. Lee. Se trataba de una pequeña fabrica de alumbrado para helicópteros filial de la central del centro que pateo mi amigo cuando me pego en el pecho y no supe atarlo por mis medios, sino que fue la suerte la que hizo que la pelota pegara en mi pecho y así el gol, no fuera gol. Ja. Gol, como el alfajor, no. Fulbito, no golcito. Golpe. Gota. Cara de gota. Una gota me gusta cenar hoy, no se que gusto tiene pero vamos. O mejor no, mira si no me gusta. Mi mujer se enojaría si viera que la gota va evaporandose en el plato de lo lento que la como por que no me gusta. Gota, yo y mis ideas. Pobre yo. Pobre ello, pobre ellos, pobre ellore, pobre pobre el pobre que es pobre en la pobreza de las probetas de las promesas que le dan el sonido de las trompetas. Trote de fuerza. Trote de caminar, caminar trotando, fuerte y despacio. Bueno, date cuenta. Concentrate. Desde el principio. En presencia de las personas que le adulaban la supremacía de tener que asustarme siempre cuando alguien se me acerca a pedirme el pasaporte para viajar a Marte. Basta de viajes, es hora de viejas. De lo nuevo a lo viejo. Viejos arrugados, como yo voy a quedar. Sos una vieja. Devuelta lo estas haciendo. Mejor leo en otro momento.


Se cierra el libro.



Imagen: Pintura de Enrico Baj

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Describir lo indescriptible. Larga historia de soñadores.

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